No necesitas llegar con la solución
Cuéntanos qué quieres mover, dónde se está atorando el proceso o qué conexión ya no alcanza. La primera conversación puede empezar con una señal.
No necesitas saber qué construir todavía. Una buena conversación puede ordenar el problema antes de elegir una herramienta.
Cuéntanos qué quieres mover, dónde se está atorando el proceso o qué conexión ya no alcanza. La primera conversación puede empezar con una señal.
Hablamos de objetivos, usuarios, canales, sistemas y datos. No necesitas preparar una presentación perfecta.
La meta de la sesión es entender si existe un problema concreto que valga la pena revisar juntos y cómo empezar a hacerlo visible.